La catedral de Burgos

El arte gótico, denominación acuñada en el siglo XVI por Vassary representa la culminación del proceso cultural del medievo. De hecho, es el estilo de mayor difusión geográfica de entre todos los países europeos y el de mayor duración histórica. Su denominación es sinónimo de germano o bárbaro, a pesar de que lo godo es sólo uno de los varios componentes que lo constituyen.

Vista general de la Catedral

Frente al sentido estable y cerrado del románico, la arquitectura gótica se basa en un principio dinámico que se expresa tanto en sus exteriores con la vertiginosidad de sus estructuras como en los interiores en los que se aunan la focalidad y la iluminación a traves de amplias vidrieras de colores.

La catedral de Burgos comienza a construirse en 1221-22 en pleno siglo XIII cuando se habla de “Gótico Clásico”. Fue mandada hacer por el obispo Mauricio y bajo la protección del rey Fernando III “el Santo”. Ocupa el solar de la antigua catedral románica cuyos cimientos aun no han sido localizados y se cree que en su construcción intervino el Maestro Enrique que, probablemente, se había formado en el círculo de Reims, de ahí las serias similitudes con la catedral francesa.

Planta de la Catedral sin los añadidos posteriores.

Su planta y el abovedamiento evocan a Coutances, aunque con un crucero de única nave muy marcado y un presbiterio muy profundo con tres tramos rectos antes del poligonal; tiene una amplia girola y cinco capillas radiales hexagonales. Su alzado, en cambio, recuerda a Bourges; división tripartita (por aquello de la Santísima Trinidad) pero con triforio ciego y pilares compuestos formados por un núcleo central al que se adosan ocho columnillas.

Las naves y el crucero se cubren con bóvedas cuatripartitas que en la nave central presentan un nervio de refuerzo así como en el crucero, dando la impresión de ser bóvedas sexpartitas.

Cimborrio de Juan de Vallejo

En el crucero destaca el grandioso cimborrio encargado a Juan de Vallejo y con posible intervención de Vigarny. Se trata de una estructura octogonal dividida en dos cuerpos. En el interior descansa sobre cuatro grandes pilares y a la vez sustentada sobre cuatro trompas.
Se remata con una espectacular bóveda estrellada de ocho puntas decorada con filigrana calada, posiblemente con cierta reminiscencia mozárabe.

En el exterior destacan sus magníficas fachadas: Santa María, Sarmental, Coroneria y Pellejería.

Fachada principal de la Catedral

La primera es la principal, a la que se añaden a su división tripartita dos altos pináculos realizados por Juan de Colonia en el siglo XV y añadidos posteriormente, pues la catedral anteriormente era mocha (como Notre Dame de París). En el cuerpo inferior se abren tres arcos apuntados y abocinados que resguardan la Puerta Real y las de la Asunción y la Inmaculada. Esta portada realizada en el siglo XIII fue posteriormente reemplazada por su grave deterioro en el siglo XVI por Juan de Pobes.
En el segundo cuerpo se encuentra el rosetón de cierta influencia cisterciense y en el tercer cuerpo de la misma calle, la galería de los reyes.

 

Sobre las puertas laterales se elevan sendas torres casi iguales del siglo XIII divididas en tres cuerpos. En el siglo XV como he señalado anteriormente se añadieron los pináculos por Juan de Colonia.

Detalle de la portada del Sarmental

La Portada del Sarmental es fruto del trabajo de escultores franceses y actualmente es el testimonio más antiguo de la escultura gótica en la Península.

Detalle de las Jambas de la Portada del Sarmental

El programa iconográfico que presenta es apocalipticos. Se presenta a Cristo pantocrator sedente en el tímpano rodeado por el tetramorfos y por los propios evangelistas, representados por los símbolos y como jóvenes en sus atriles.

En la primera arquivolta hay ángeles y serafines portando cirios que adoran al creador y en las superiores los ancianos del apocalipsis portando instrumentos musicales.
El parteluz está presidido por la figura del Obispo Mauricio y sobre él se eleva el cordero místico. En las jambas hay un zócalo sobre el que se super ponen dos galería de arcos ciegos (posiblemente los personajes sean de ejecución posterior).

La influencia de la Catedral de Burgos es enorme y crea a lo largo del siglo XIII un foco con personalidad propia debido al importante papel desempeñado por la ciudad que era “Caput Castillae” y le permitia gozar de prosperidad economica y desponer de abundante piedra.
Es así como llega este monumento de gran valor artístico e histórico hasta nuestros días.

Si os apetece observar los lugares más inaccesibles de la Catedral os recomiendo visitar esta página web: http://www.catedralhd.com/menu.html

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