Los barcos fenicios, por Jenofonte

Barco fenicio en un bajorrelieve de Sidón

Los fenicios fueron una civilización semítica de origen cananeo, enraizada en la estrecha franja costera del Próximo Oriente mediterráneo, pero que se extendió a lo largo del litoral  costero con su incesante comercio y con ellos se difundió a su vez la cultura orientalizante y una de sus más importantes aportaciones como fue el alfabeto. Todo ello no hubiera sido posible sin su medio de transporte por excelencia: el barco.

La arqueología subacuática está haciendo una importante labor para su conocimiento, pero los antiguos, conocedores de su cultura talasocrática y comercial, ya nos dieron descripciones de sus embarcaciones. Este es el caso de uno de los discípulos de Sócrates, el ateniense Jenofonte.

Jenofonte (431-354 a.C.)

Vivió en el cambio de siglo del V al IV antes de nuestra era, es decir, fue testigo del ocaso de la hegemonía ateniense en el ámbito del Mediterráneo oriental. Sus dos obras más importantes son la Anábasis o Expedición de los Diez Mil en la que cuenta su huida de Mesopotamia, tras acudir como mercenario junto a diez mil griegos en ayuda de un sátrapa persa contra el rey; y las Helénicas, de contenido más histórico pues narra los últimos años de la Guerra del Peloponeso (410-404), que no pudo contar Tucídides, y los sucesos de los primeros decenios del siglo IV. También escribió una serie de obras menores, unas de carácter didáctico y otras diálogos socráticos. Es en el marco de una de estas últimas en la que describe con detalle las naves fenicias, lo que despertó mi curiosidad y me llevó al desarrollo de esta entrada.

Se trata del Económico, diálogo socrático, quizá escrito después de 369 a.C., en el que describe las buenas formas de administración de una hacienda. Distintos autores piensan que se trata de él mismo en su finca del Peloponeso, donde se retiró con su mujer hacia esas fechas. Así, en el diálogo realiza una apología de la agricultura, de la belleza natural, cuenta aspectos de su vida cotidiana, etc. Y es cuando trata el tema del orden cuando saca a colación los barcos fenicios…

“Una vez tuve ocasión de subir a bordo de un barco mercante fenicio, Sócrates, y creo que nunca había visto un aparejo tan perfectamente ordenado. Puede ver, en efecto, una enorme cantidad de material distribuido en un continente pequeñísimo. La nave, en efecto, fondea y zarpa gracias a muchos aparejos de madera y de cuerda, navega por medio de muchos artefactos llamados colgantes, está armada con gran número de ingenios contra buques enemigos, transporta además numerosas armas para sus tripulantes y lleva para cada comensalía todos los utensilios que las personas suelen emplear en su casa. Aparte de esto, está repleto de cuantas mercancías lleva el armador para su lucro. Y todo esto que voy diciendo cabía en un espacio no mucho mayor que una habitación mediana con capacidad para diez camas. También me di cuenta de que todo estaba colocado de manera que no se estorbaran unas cosas a otras, ni se necesitara esfuerzo para buscarlas, ni estuviera desordenadas, ni fueran difíciles de desatar hasta el punto que en ocasionaran demoras cuando hubiera que utilizarlas rápidamente. Me di cuenta también de que el auxiliar del timonel, que se llama oficial de proa, conocía tan al dedillo el lugar de cada cosa que incluso estando fuera del barco podría decir dónde estaba cada una y cuántas había, (…) le vi también revisando en sus ratos libres todo lo que hay que utilizar en la travesía. Sorprendido al ver su inspección, le pregunté qué hacía. Y él me contestó: ‘Estoy inspeccionando, extranjero, por si ocurriera algún accidente, en qué estado se encuentran los aparejos del barco, por si falta alguno o si algo plantea problemas de manejo. Porque, cuando la divinidad provoca una tempestad en el mar no es posible ni buscar lo que se necesita ni entregar lo que no está preparado’.”

Económico (VIII, 11-17)

Sin más, recomiendo la lectura completa del libro, es muy fácil de leer y entretenida por las curiosidades que descubres en sus líneas, como esta que he expuesto arriba. Añado para finalizar un documental sobre los fenicios del Canal Historia, para los que quieran saber más sobre esta interesante civilización de navegantes.

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3 respuestas a Los barcos fenicios, por Jenofonte

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